Capítulo 3. La era del Quijote.
Literatura de los siglos XVI y XVII.
Cuando comienza el siglo XVI, Gutenberg ya había inventada la imprenta. Esto hace que las obras literarias comiencen a difundirse por todos los países y dejen de ser algo minoritario y local. Entre las grandes obras que surgen en este siglo hay una que destaca por encima de todas, Don Quijote de la Mancha, y hoy día, 400 años después, sigue siendo considerada como una de las mejores obreas de todos los tiempos. Estamos en la era del quijote.
Literatura española.
La literatura y, en general, la cultura española del siglo XVI, se impregnó ampliamente de la nueva mentalidad procedente de Europa. Sin embargo, el Renacimiento español presenta algunos rasgos diferenciadores:
No hubo una ruptura radical con el siglo XV, ya que la poesía de los cancioneros siguió influyendo en los autores renacentistas españoles. Continuaron cultivándose estrofas medievales de la tradición oral como el villancico y el romance. Incluso el poeta valenciano del siglo XV Ausiàs March influyó en la obra de importantes líricos como Garcilaso de la Vega.
Se dio una evolución ideológica considerable a lo largo del siglo XVI. En la primera mitad, se desarrolló un Renacimiento humanista, italianizante y pagano. En cambio, en la segunda mitad del siglo XVI, se produjo una cristianización de la mentalidad renacentista, que se manifestó en el desarrollo de una literatura religiosa y mística.
El Renacimiento español no se limitó a idealizar la realidad. En efecto, hubo escritores, como Fernando de Herrera, cuya mentalidad clasicista lo llevó a idealizar el mundo. Mostraban la realidad no como era, sino como debía ser. Por ejemplo, la belleza femenina, el sentimiento del amor y la naturaleza resultaban a sus ojos tan perfectos, que podían considerarse un reflejo de la divinidad (neoplatonismo). Sin embargo, hubo otros escritores como el anónimo autor del Lazarillo de Tormes que reflejaron la realidad de su tiempo tal como era: hambre, crueldad con los débiles, hipocresía, injusticia o degradación moral y religiosa. En la literatura española renacentista hay, en efecto, ejemplos de realismo crítico, a veces, <<feísta>>, que se apartó de la belleza neoplatónica.
La literatura española del Barroco es un periodo de creación literaria que abarca aproximadamente desde las obras iniciales de Góngora y Lope de Vega, en la década de 1580, hasta bien entrado el siglo XVIII. El siglo más característico del barroco literario español es el XVII, en el que alcanzan su cénit prosistas como Baltasar Gracián y Francisco de Quevedo, dramaturgos como Lope de Vega, Tirso de Molina, Calderón de la Barca y Juan Ruiz de Alarcón o la producción poética de los citados Quevedo, Lope de Vega y Góngora.
Las características fundamentales de la literatura barroca española son la progresiva complejidad en los recursos formales y una temática centrada en la preocupación por el paso del tiempo y la pérdida de confianza en los ideales neoplatónicos del Renacimiento. Así mismo, es de destacar una variedad y diversidad en los asuntos tratados, la atención al detalle y el afán de atraer a un público amplio. De la preocupación sensual dominante en el siglo XVI se pasa a un énfasis en los valores morales y lo didáctico. El Criticón de Gracián supone un punto de llegada en la reflexión barroca sobre el hombre y el mundo, la conciencia del desengaño, un pesimismo vital (pero no exento de esperanza) y una crisis de valores general.
El teatro barroco español configura una escena popular y que ha perdurado como producción clásica para el teatro futuro. Los dramas filosóficos de Calderón de la Barca, suponen un cénit en la producción dramática española y, como toda la literatura barroca, se inscribe en una época de esplendor que recibe el nombre genérico de Siglo de oro.
Como ejemplo de la literatura renacentista tenemos como ejemplo la Copla VIII de Gracilaso de la Vega y un poema de Gutierrez Cetina titulado Madrigal, cuyo tema es el amor no correspondido. Y a cerca de la literatura Barroca tenemos un fragmento del Quijote, obra insigne de la literatura española considerada como lo primera novela moderna de este país, que narra una escena de la aventura de Don Quijote y Sancho Panza en casa del ventero; y un fragmento de la obra teatral Fuenteovejuna, de Lope de Vega, que narra el momento en el que el pueblo de Fuenteovejuna es torturado para que confiesen quien de ellos mató al comendador, un hombre frío y sin escrúpulos que abusaba de su poder y violó a una joven.
Literatura holandesa.
La literatura holandesa comprende todos los escritos de mérito literario en el idioma holandés. La literatura holandesa no se limita a los territorios de Holanda, Flandes (Bélgica), Surinam y las Antillas holandesas, también se ha producido en otras regiones de habla holandesa (que antes estaban bajo el control de los Países Bajos), como el Flandes francés, África del Sur y las extintas Indias Orientales Holandesas del Este (ahora Indonesia). Por otra parte, la literatura holandesa era y es producida originalmente por extranjeros que fueron a habitar las regiones de Holanda, como Ana Frank y Kader Abdolah .
Los primeros indicios de la Reforma Protestante aparecieron en la literatura neerlandesa en una colección de salmos traducidos e impresos en Amberes, en 1540, bajo el título Souter-Liedekens. Para las congregaciones protestantes, Jan Utenhove imprimió un volumen de salmos en 1566 e hizo el primer intento de traducir el Nuevo Testamento al holandés.
Philips van Marnix, ocupado los últimos días de su vida en la preparación de una versión holandesa de la Biblia, traducida directamente del original; cuando murió, sólo el Génesis se completó. En 1619, el Sínodo de Dort puso el trabajo sin terminar en manos de cuatro teólogos , quienes concluyeron. Esta traducción fue el punto de partida para Statenvertaling o "Estado de la Biblia", una traducción completa de la Biblia en holandés encargado por el Sínodo.
En aquella época nació Dirck Volckertszoon Coornhert (1522-1590), que es considerado el primer escritor verdaderamente humanista de los Países Bajos. En 1586, produjo su obra maestra, el Zedekunst ( "El arte de Ética "), un tratado en prosa filosófica.
Después de que Amberes cayera en manos de los españoles en 1585, Amsterdam se convirtió en el centro de toda la empresa literaria, lugar donde todos los intelectuales de la época huyeron a refugiarse hacia. Esto significó tanto un renacimiento cultural en el norte (Holanda) como un acentuado declive en el sur (Bélgica) simultáneamente, en relación al nivel de la literatura neerlandesa practicada. El norte recibió una unidad cultural e intelectual, mientras que en el sur de los Países Bajos fue reemplazado en gran medida por francés como lengua de cultura y administración.
El más conocido de todos los escritores holandeses es el poeta y dramaturgo Joost van den Vondel nació en aquella época de renacimiento cultural en Holanda(1587-1679), su fama se debe principalmente a sus tragedias generalmente bíblicas e históricas que escribió. Vondel es considerado el ejemplo típico de inteligencia e imaginación neerlandesa en su más alto desarrollo.
Al igual que en la literatura inglesa, las formas predominantes de la literatura producida en ese momento eran la poesía y el teatro, siendo la historia y la filosofía las principales excepciones. En el género de la prosa, Johan van Heemskerk, en 1637, escribió su Batavische Arcadia ( " Arcadia de Batavia "), siendo la primera novela original en holandés.
El período de 1600 a 1650 fue el tiempo de florecimiento en la literatura neerlandesa. Durante este período, los hombres de mayor ingenio y versatilidad en las letras fueron los primeros en hacerse conocidos por el público, y el vigor y gracia de la expresión literaria alcanzaron su más alto desarrollo. Sin embargo, sucedió que tres hombres de especial talento sobrevivieron hasta una edad extremadamente avanzada, y bajo la sombra de Vondel, Cats y Huygens brotó una nueva generación que sostuvo esa tradición literaria hasta alrededor de 1670, cuando declinó rápidamente.
Aclaración: un sínodo es una junta de ministros protestantes encargados de decidir sobre asuntos eclesiásticos.
Como ejemplo de esta literatura, tenemos un fragmento del ensayo Elogio a la locura de Erasmo de Rótterdam, que fue uno de los intelectuales más importantes de Europa en el siglo XVII. En este fragmento se reflexiona sobre la infancia, mostrándola como la etapa más dichosa y alegre de la vida.
Literatura inglesa.
Literatura isabelina.
La Era isabelina fue testigo del florecimiento de la literatura, especialmente el drama: produciendo el llamado teatro isabelino. El renacimiento italiano redescubrió a los clásicos del teatro griego y romano que empezaron a desplazar los temas místicos tratados en las obras escritas durante la Edad Media. Los escritores ingleses se interesaron por las obras italianas; algunas compañías de actores se instalaron en Londres y otro italiano, Giovanni Florio, se encargó durante esta época de llevar parte de la cultura y el idioma italiano hasta Inglaterra.
Durante este periodo hizo su aparición el escritor William Shakespeare. Sin ser un hombre de letras y con una educación que se cree fue limitada, Shakespeare se convirtió en uno de los escritores más versátiles del momento que fue capaz de remover los cimientos de la escena inglesa. Sus últimas obras, escritas durante los inicios del reinado de Jacobo I, están consideradas por los críticos como sus composiciones más magistrales. Shakespeare popularizó también los sonetos ingleses que significaron un profundo cambio en relación con el modelo de Petrarca.
Thomas Wyatt introdujo el soneto en Inglaterra a principios del siglo XVI. Los poemas escritos para ser musicados se hicieron populares y la literatura impresa empezó a llegar hasta numerosos hogares.
A finales del siglo XVI, la poesía inglesa se caracterizaba por un lenguaje elaborado y por sus alusiones a los temas de la mitología clásica.
Literatura jacobita
Tras la muerte de Shakespeare, el poeta y dramaturgo Ben Jonson se convirtió en la figura más destacada de la literatura. Sin embargo, la estética de Jonson recordaba más a la de la Edad Media que a la Tudor: sus personajes incorporan la teoría de los cuatro humores. Según esta teoría médica, las diferencias en el comportamiento humano proceden del predominio de uno de los cuatro humores del cuerpo (sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla); estos humores se corresponden con los cuatro elementos del universo: aire, agua, fuego y tierra. Jonson mostró estas diferencias hasta un punto en el que llegó a crear prototipos que se correspondían con cada uno de los humores predominantes; Shakespeare por el contrario, había abandonado ya está teoría clásica para dar paso a la psicología moderna.
Otro estilo teatral que se hizo muy popular durante la época jacobina fueron las obras de venganza. El modelo de este tipo de género invariablemente incluye un asesino secreto que acaba con la vida de un gobernante benigno; la visita fantasmal de la víctima a un joven pariente, normalmente un hijo; un periodo de intriga y conspiración en el que el asesino y el vengador planean acabar uno con el otro, mientras el número de muertos aumenta; un descenso a la locura ya sea real o fingida por el vengador o uno de los personajes auxiliares; una explosión de violencia al final, lo que en el Renacimiento a menudo se logra a través de una máscara o durante una festividad; y una catástrofe que diezma completamente a los personajes, incluyendo al vengador.
La Biblia del Rey Jacobo, uno de los proyectos de traducción más importantes en la historia de Inglaterra, representa la culminación de la tradición de realizar traducciones de la Biblia al inglés. La obra se convirtió en la Biblia estándar para la iglesia de Inglaterra y está considerada por algunos como una de las mayores obras de la literatura de todos los tiempos. Aunque se han realizado otras traducciones al inglés, más precisas, la Biblia del Rey Jacobo sigue destacando por su estética, ya que su métrica se realizó de modo que intentaba imitar el verso hebreo de la versión original.
Además de Shakespeare, que destacó en los inicios de los años 1600, los principales poetas de los inicios del siglo incluyen a John Donne y otros poetas metafísicos. Influenciados por el barroco, y tomando como temas centrales el misticismo cristiano y el erotismo, los poetas metafísicos utilizaron figuras "no poéticas" para conseguir un efecto sorpresa en el lector.
Además de los poetas metafísicos, el siglo XVII es famoso por su poesía barroca. Esta poesía es similar al estilo artístico del mismo nombre: elevada, épica y religiosa. Muchos de los poetas que cultivaron este estilo tenían una especial sensibilidad católica y escribieron sus poesías para apoyar la contra reforma católica; pretendían crear un sentimiento de supremacía y misticismo que hiciera que los lectores protestantes regresaran hacia el catolicismo.
Carlos I y Oliver Cromwell
El turbulento periodo de mediados del siglo XVII, durante el reinado de Carlos I, fue testigo del nacimiento de la literatura política. Los panfletos escritos por los simpatizantes de cada una de las facciones que se organizaron durante la guerra civil, iban desde los ataques personales escritos de forma visceral hasta las diversas formas de propaganda. Este periodo fue testigo también del nacimiento de los "libros nuevos", precursores de los periódicos que representaban los puntos de vista de las diversas partes en conflicto. Los continuos arrestos de los autores y la eliminación de sus trabajos, llevó a que se creara la idea de "licencia". La obra Areopagitica, un panfleto político de John Milton, se escribió precisamente para oponerse a la idea de la licencia y está considerada como una de las más elocuentes defensas de la libertad de prensa escritas jamás.
Como ejemplo de esta literatura, tenemos un fragmento de una obra de venganza escrita por Shakespeare, Hamlet, que narra el momento en el que el espectro del padre de Hamlet le cuenta como su hermano la mató cuando estaba durmiendo para usurpar su trono y hacerse con su mujer, al terminar su relato le pide a su hijo que le vengue.
Literatura japonesa.
Período medio
Esta etapa que abarca de fines del siglo XII, hasta principios del siglo XVII, fue muy pobre, debido a las constantes guerras y hambrunas, hubo poca producción literaria la cual recayó sobre los monjes.
En el siglo XIV aparecen las representaciones teatrales llamadas No, que tenían como propósito la exaltación patriótica y la propaganda religiosa, recordemos que la literatura de estos tiempos fue elaborada por monjes budistas.
Los primeros europeos en tener contacto con la cultura japonesa, fueron los marinos, mercaderes y misioneros del siglo XVI. Ante estos primeros encuentros, los japoneses mostraron bastante tolerancia, incluso aceptando el catolicismo. Pero los dirigentes del país, el shogunato Tokugawa, desconfiaron de las intenciones de los europeos, expulsándolos y llevando al país a un aislamiento de más de 200 años.
Esta etapa dio inicio en el siglo XVII prolongándose hasta mediados del XIX, que fue cuando Japón abrió de nuevo sus puertas al mundo. Dentro de la producción literaria del país, se hace notable en cuanto a poesía, novela y teatro.
En la poesía, destaca Matsuo Bashō, quien compuso los haiku, pequeños poemas que con la mínima cantidad de palabras, se trata de expresar el máximo de cosas.
En cuanto a novela, destaca Saikaku Ihara, escritor de Hombre lascivo y sin linaje, su obra más conocida, donde se muestra un vivido reflejo de la vida de la época. Causa por la cual estuvo cerca de morir en la hoguera.
En el caso del teatro hubo dos tendencias distintas en ejecución, una el kabuki, representado por personas y el joruri, donde se empleaban marionetas.
Como ejemplo de esta literatura,tenemos un haiku escrito por Matsuo Bashō, que nos hace reflexionar sobre nuestros actos y nuestros propósitos.
Literatura mexicana.
La literatura de México es una de las más prolíficas de la lengua española. Tiene autores reconocidos a nivel internacional tales como Elena Poniatowska, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Elena Garro, Octavio Paz y muchos más.
Tiene sus antecedentes en las literaturas de los pueblos indígenas de Mesoamérica. Sin embargo, con la llegada de los españoles (1521), se dio un proceso de mestizaje que luego dio paso a una época de criollización de la literatura producida en la Nueva España (1535-1821). El mestizaje de la literatura novohispana es evidente en la incorporación de numerosos términos de uso corriente en el habla local del virreinato y en algunos de los temas que se tocaron en las obras del periodo. Durante la época virreinal, Nueva España albergó a escritores barrocos como Bernardo de Balbuena, Carlos de Sigüenza y Góngora, Luis Sandoval Zapata, Sor Juana Inés de la Cruz, llamada La Décima Musa.
Como ejemplo de esta literatura, tenemos unos fragmentos de Satíricas a la vanidad masculina, un poema escrito por Sor Juana Inés de la Cruz que critica a los hombres vanidosos que creen que el comportamiento de las mujeres hay que juzgarlo de distinta manera que el de los hombres.
Literatura Francesa.
Aunque hubo humanistas a principios del siglo XVI en Francia, se considera que el Renacimiento literario llega a Francia hacia mediados del siglo. En este país, este movimiento se caracterizó sobre todo por una preocupación de tipo intelectual: el criterio personal y la libertad de pensamiento informarán la producción de esta época.
En la primera mitad del siglo XVII, se cultivó la literatura barroca, como puede verse en el preciosismo de autores como el poeta Vincent Voiture.
No obstante, en la segunda mitad del siglo Francia se convirtió en defensora de un ponderado y sereno clasicismo, basado en principios radicalmente opuestos a los del barroquismo. A través de los programas políticos y artísticos del Antiguo Régimen, la literatura francesa se convirtió en dominante en las letras europeas del siglo XVII. Los reyes estimularon y protegieron la creación artística. La monarquía absoluta impone reglas precisas en literatura, siendo trascendental, a este respecto, la creación de la Academia Francesa para la Lengua y la Gramática, por Richelieu en 1635.
Todos los escritores se sometían a unas mismas reglas, derivadas de Aristóteles y Horacio. El estilo evitaba excesos, aspirando a la naturalidad y sencillez. El tema preferido es el estudio del carácter del hombre. No se trata de una literatura popular, sino que el público era la corte y la aristocracia.
Aclaración: el preciosismo es la denominación de un movimiento social y cultural de naturaleza barroca que precede al clasicismo francés.
Como ejemplo de esta literatura tenemos un fragmento de El avaro, una obra teatral de Molierè perteneciente al clasicismo francés, en ella se satiriza a la aristocracia y la alta burguesía de su tiempo, a través de personajes universales como el hipócrita, el vanidoso nuevo rico o el avaro, en este caso.
Literatura China.
Durante la dinastía Ming (1368-1644) es la época donde muchas de las leyendas y tradiciones que circulaban entre el pueblo de forma fragmentaria toman forma definitiva siendo recopiladas, como es el caso de
A La Orilla del Agua, escrita por Shi Naian, que describe la rebelión campesina del Liang Shanpo contra la dinastía Song. O el
Romance de los Tres Reinos, de Luo Guanzhong, que narra la historia de la China del siglo III, cuando tras el colapso de la dinastía Han se dividió en tres reinos en guerra continua. Y la más importante recopilación, el
Viaje al Oeste, novela anónima que describe la peregrinación del monje Xuanzang a la India en busca de los libros budistas y las aventuras que le ocurren.
Como ejemplo de esta literatura tenemos un fragmento de Viaje al Oeste. Las aventuras del rey mono, una novela anónima china publicada en 1590. El argumento de la obre es el viaje de un moje a la India en busca de textos religiosos. Entre sus ayudantes lleva al rey mono, que es uno de los personajes más conocidos y queridos de la literatura china. En este fragmento se narra cómo se decide elegir al rey de los monos mediante una prueba de valor y lealtad.