sábado, 24 de marzo de 2018

Antología de textos: Las mil y una historias (literatura de los siglos I al XV).

Capítulo 2. Las mil y una historias.

(Literatura de los siglos I al XV).

En este capítulo vas a conocer una de las obras más importantes de la literatura universal de todos los tiempo, Las mil y una noches. Además, encontrarás historias de caballerías, de amor, de sentimientos, de viajes, de aventuras, de riquezas, de misterio...En fin, <<las mil y una historias>>.

Literatura japonesa.

El período Heian (794-1186) es considerado como la etapa clásica de la literatura japonesa. Es una época de decreciente interés hacia la cultura china que desde el siglo VI había moldeado de manera decisiva la cultura japonesa. En este lapso de tiempo se comenzó a escribir con caracteres japoneses, ya que anteriormente se utilizaban los caracteres chinos.

La literatura de la época Heian refleja los sólidos valores del mundo de la Corte y en ellas la combinación de artes plástica y literatura hace difícil encuadrar las obras de artes en categorías estancas. Por otro lado, se trata de una producción literaria realizada tanto por hombres como por mujeres. Las damas japonesas, desde el mundo cerrado de sus alcobas y mansiones, ofrecerán una rica obra literaria llena de sensibilidad y, a veces, de humor.

Entre las obras destacables en la poesía, debe señalarse el Kokinshu (Colección de Poemas japoneses antiguos y modernos) antología ordenada por el emperador Daigo en 905. Esta antología, representa la elevación a obra artística de uno de los géneros poético más antiguos y genuinos del Japón, el (waka) o canción japonesa, y con ello, la reivindicación nacional y la afirmación de la identidad japonesa tras siglos de influencia china. El Kokinshu constituirá a la postre una especie de canon del clasicismo japonés. Junto al Kokinshu existieron otras antologías imperiales: Gosennshu (Colección escogida posteriormente) y el Shuyshu (Colección de fragmentos reunidos). Estas tres antología constituyen el Sanndayshu (Colección de los tres reinos), es decir Daigo, Murakami y Kwazan.

En la prosa, en la época Heian sobresalen los diarios privados (nikki) y libros de impresiones (shôshi), el relato poético (uta monogatari) y la novela lírica. Como obra cumbre de los nikki (diario) suele citarse el Tosa Nikki (Diario de Tosa), redactado en el año 935 por Ki no Tsurayuki. Especial importancia en estos géneros tuvo la literatura escrita por mujeres (Nyōbō Bungaku), en la que destaca la obra de Sei Shōnagon Makura no Sōshi (Libro de la almohada), escrita a principios del siglo XI. Libro autobiográfico, que muestra muchos rasgos de la cultura japonesa de la época, como el ideal de belleza de hombres y mujeres entre la aristocracia japonesa. Otros diarios privados escritos por mujeres de la época son el Diario de una mujer efímera de Fujiwara (siglo X), el Diario de Sarashina (mediados del XI) y el Diario de una dama de honor del siglo XII.

Bajo el nombre genérico de "monogatari" se inicia en el siglo X el género de relato breve escrito en kana. Entre los "uta monogatari" o narraciones con poemas intercalados encontramos los Ise Monogatari (Cantares de Ise) y los "Cantares del Yamato" (960). Los "tsukuri-monogatari" o relatos de ficción quedan representados por el "Taketori Monogatari" (Cuento del cortador de bambú).

La otra gran obra del periodo Heian, y sin duda una de las obras más importantes de la literatura japonesa de todos los tiempos, corresponde a una novela cortesana, el Genji Monogatari (La historia de Genji)de Murasaki Shikibu, aparecida en el año 1000. Se trata de un inmenso relato de más de 4000 páginas, que narra la historia del hijo de un mikado (emperador japonés) y que refleja los valores de la élite aristocrática del período Heian.

Lejos del refinamiento estético del mundo de Genji, encontramos a la "otra" sociedad en el Konjaku Monogatarishū (Cuentos de antaño), una recopilación de más de mil historias de China, la India y Japón. Estos manuscritos quedaron abandonados en un templo budista, hasta que fueron descubiertos en el siglo XVIII.

En la misma época debemos situar a Sugawara no Michizane, autor de Suga-ke Bunsō  escrito en 900 y el Suga-ke Goshū  en 903 que introducen una tímida aparición de la literatura de crítica social.


Como ejemplo de esta literatura, tenemos dos poemas de temática amorosa escritos por mujeres que datan de los siglos X y XI, y un fragmento del diario de una dama de la corte; Murasaki Shikibu.

Literatura Inglesa.

Las primeras palabras en inglés, escritas en un dialecto anglo-sajón conocido como inglés antiguo, aparecieron en los inicios de la Edad Media. En esa época era muy importante la tradición oral y gran parte de los trabajos literarios se escribieron para poder ser representados. Los poemas épicos se hicieron muy populares y algunos han llegado hasta nuestros días.

Este idioma está muy relacionado con el actual idioma noruego y con el idioma islandés, por lo que los versos anglosajones fueron probablemente una adaptación de los primeros poemas de guerra vikingos y germánicos que llegaron desde el continente. Cuando esta poesía llegó a Inglaterra, aún se transmitía de forma oral de generación en generación; la presencia constante de versos aliterados, o rima consonante, ayudaba a que los anglosajones la recordaran con facilidad.

La primera literatura escrita aparece en la época en la que San Agustín de Canterbury fundó los primitivos monasterios cristianos; se adaptó el lenguaje a las necesidades de los lectores cristianos. Incluso sin sus líneas más sangrientas, los poemas bélicos vikingos resultaban sanguinarios: en las narraciones existía siempre una sensación de inminente peligro. Tarde o temprano todo tenía su fin. Cuando Guillermo el Conquistador convirtió Inglaterra en parte del reino normando (en 1066), la poesía en inglés antiguo se siguió leyendo y el uso del idioma se extendió.

A finales del periodo medieval (1200-1500), los ideales del amor cortesanos llegaron a Inglaterra y los autores comenzaron a escribir romances, tanto en verso como en prosa. Fueron especialmente populares los temas relacionados con el rey Arturo y su corte. El poema Sir Gawain y el Caballero Verde muestra gran parte de las características de la literatura de esta época: situado en los tiempos del legendario Arturo, la obra pone énfasis en las conductas de los caballeros con insinuaciones religiosas. En esa época, las obras de misterio se representaban en pueblos y ciudades para celebrar las principales festividades; también se realizaban representaciones menos formales con temática religiosa.


Como ejemplo de esta literatura, tenemos un fragmento adaptado de la leyenda del rey Arturo, que narra el momento en el que este llega a Londres con su familia, y, a falta de espada que dar a su hermano para una pelea, logra sacar facilmente a Excalibur del bloque de mármol.


Literatura persa.

Aunque inicialmente la conquista árabe produjo la islamización de la cultura, durante los califatos Omeya y principio del Abasí, los persas retomaron su lenguaje literario. 

Poesía
Las obras del período temprano se caracterizan por su fuerte dependencia del patrocinio cortesano, con extravagantes panegíricos, y lo que se conoce como estilo exaltado. La forma de panegírico más utilizada fue sin duda el Qasida con estrofas en cuarteta.

El estilo Jorasaní, se caracteriza por su dicción altanera, tono digno, y lenguaje relativamente literario.  Los maestros del panegírico como Rudakí eran conocidos por su amor por la naturaleza, con versos donde abundaban las evocaciones.

Desde estas cortes y sistema de patrocinio emergió el estilo épico de la poesía. Glorificando la historia de Irán mediante versos heroicos y elevados, ellos y otros notables como una fuente de orgullo e inspiración que les ayudó a preservar un sentimiento de identidad para el pueblo iraní a través del tiempo. 

El siglo XIII marca el ascenso de la poesía lírica con el desarrollo y perfeccionamiento del ghazal, así como el amanecer del misticismo y la poesía Sufí. A este estilo se lo llama frecuentemente estilo eraqi, y es conocido por sus cualidades de emoción lírica, ricas métricas, y la relativa simplicidad de su lenguaje. La poesía romántica no era del todo nueva.
Después del siglo XV, tuvo lugar el estilo indio de la poesía persa, a veces llamado Isfahaní o Safaví. 

Narrativa
El núcleo de las narraciones lo forma Hazār Afsānah, una colección de cuentos populares indios y persas de la época sasánida. Durante el siglo VIII, la ciudad de Bagdad era un centro cosmopolita económica y culturalmente importante, frecuentada por mercaderes del Imperio persa, China, India, África y Europa. Fue durante esta época cuando muchos de tales cuentos pasaron a formar parte de la tradición oral, para luego ser recopilados en un libro.

Aclaración:  el panegírico es un discurso que se pronuncia en honor o alabanza a una persona.


Como ejemplo de esta literatura, tenemos dos poemas de cuatro versos del siglo XI pertenecientes al Robaiyyat, un libro de poesía cuyo nombre proviene del plural de robai, que significa << estrofa de cuatro versos >>.

Literatura árabe.

La literatura árabe surge aproximadamente en el siglo VI, con dos importantes recopilaciones, el Mu'allaqat y el Mufaddaliyat, aunque había una tradición oral previa de la que proviene, por ejemplo, la historia de Simbad. Sin embargo, es el Corán, que data del siglo VII, lo que más ha tenido efecto en la cultura árabe en general. No solo es la obra más significativa del periodo en cuanto a extensión, sino que también es la más complicada en estructura.

Otra vertiente literaria es la tradición hadiz  basada en los hechos y dichos del profeta Mahoma. Mahoma también inspiró las primeras biografías en árabe.
La poesía ha sido un género muy usado por la cultura árabe, ya sea en verso o en prosa rimada, con temas tan variados como himnos religiosos, poesía mística, ataques personales, poesía erótica y referente al vino.
En cambio, hay poca literatura de ficción, tal vez en parte por la distinción entre la al-fusha (lengua literaria) y la al-ammiyyah (lengua común), porque se consideraba que la literatura debía servir no solo de entretenimiento, sino a fines morales y educativos. No obstante, hubo muchos hakawati o cuenta cuentos, que narraban las partes entretenidas de obras didácticas o fábulas tradicionales. La gran obra (y rara excepción) de la literatura de ficción árabe es Las mil y una noches, sin duda lo más conocido de su literatura y cultura, si bien parte de una obra persa y se cree que algunas historias tienen su origen en India.

Como ejemplo de esta literatura, tenemos dos textos, un cuento árabe que habla sobre el bien y el mal que puede hacer el dinero, y un fragmento adaptado de Las mil y una noches que resume la historia omitiendo las historias que cuenta Scherezada a el rey Schariar, además del la gran mayoría de los días, dando solo parte del comienzo de la historia y del final.

Literatura española.

Sólo a partir del siglo XIII y en un sentido exclusivamente geográfico es posible hablar de literatura española escrita ( ya que utiliza como lengua de expresión y trasmisión el castellano). Hasta este período, se supone la coexistencia de una poesía de transmisión oral en lengua romance, tanto lírica como épica (menester de juglaría), junto a unos usos escriturales cultos cuya lengua de expresión y transmisión era el latín.

Siglos XII - XIV
Poesía épica: el menester de juglaría (siglo XII): se denomina menester de juglaría u oficio de juglares a una corriente literaria de la Edad Media cuya producción fundamental son poemas narrativos sobre héroes épicos, transmitidos de manera anónima y oral en latín.

Prosa culta del siglo XIII. Alfonso X el Sabio.
Alfonso X el Sabio (que reinó entre 1252 y 1282) tuvo, en efecto, un papel decisivo para el desarrollo y la consolidación de la prosa romance, ya que ordenó que todos los documentos de su reino se redactaran en castellano. Este rey tomó otra importante decisión: encomendó a los sabios más destacados de su tiempo (judíos, árabes y cristianos), que convivían en la escuela de Traductores de Toledo, que tradujeran al castellano las obras filosóficas, históricas, científicas y jurídicas que estaban escritas en árabe, griego, etc. Esta labor, que supervisaba el propio rey, ayudó a establecer la norma ortográfica del castellano; se incorporaron términos científicos, cultismos y se perfeccionó la sintaxis.

Poesía narrativa: el menester de clecería (siglos XII-XIV): se denomina menester de clecería u oficio de clérigos a una corriente literaria de la Edad Media cuya producción fundamental son poemas narrativos de contenido religioso escritos en castellano por autores individuales y cultos.

Prosa de ficción del siglo XIV. Don Juan Manuel.
Don Juan Manuel (1282-1348) es el primer narrador que utilizó la prosa castellana para escribir relatos: con él nación la prosa literaria de ficción. Era sobrino de Alfonso X el Sabio y uno de los nobles más influyentes de su época.
Don Juan Manuel tenía conciencia de ser un autor individual responsable de su obra, por eso se preocupó de que las copias manuscritas no sufrieran alteraciones respecto al texto original. SU obra más importante es El conde Lucanor: Una colección de 51 cuentos influidos por relatos  de transmisión oral y de tradición culta, sobre todo árabe e india.

Siglo XV

Nace la poesía culta castellana.
1.Aparece por primera vez la poesía culta en lengua castellana, denominada también poesía cortesana. Podemos distinguir dos corrientes:
 A) Poesía cancioneril, que imita la lírica provenzal (sur de Francia) del siglo XII. Se trata de una     poesía amorosa dedicada al canto.
 B)Poesía alegórica, influida por la literatura clásica latina y por la obra de dos autores italianos:   Dante y Petrarca. Es una poesía filosófica y moralizante que reflexiona  sobre los temas que más   preocupaban al hombre del siglo XV: la fama, la cultura y la muerte. Para el lector actual resulta   demasiado recargada y culturalista, debido a que usa la alegoría, hace alusiones a la mitología grecolatina y se vale de un lenguaje plagado de cultismos latinos.

2.Surge un nuevo género poético, de naturaleza popular: el romance.
El romance es una composición épico-lírica; es decir, un poema que nos cuenta brevemente una historia con una gran carga sentimental.
Está formado por una serie de versos octosílabos, con rima asonante en los pares y sin rima en los impares.
Los romance se clasifican en romances históricos o novelescos, históricos si narran hechos inspirados en la vida de héroes conocidos, y de invención sin cuentan historias inventadas.
Los romances se de esta época se recogen en un recopilatorio llamado el romancero viejo.

Nace la novela de género.
1. Novela de caballerías. Son obras idealistas e inverosímiles que cuentan las fantásticas aventuras de un caballero andante que, movido por el amor, se enfrenta a colosales peligros, de los cuales siempre resulta triunfador.
2. Novela sentimental. Se mezclan en este género los tópicos de la poesía cancioneril ( se diviniza a la dama) y los de las novelas de caballerías. El amor frustrado lleva ala amante a apartarse del mundo y actuar como un héroe trágico.

Nace el teatro.
Durante la Edad Media, el teatro se limitaba a sencillas representaciones dialogadas de pasajes del Evangelio (denominados tropos), que se escenificaban en el interior de las iglesias durante la celebración de misa. La única obra que se conserva es el Auto de los Reyes Magos (siglo XII).


Como ejemplo de esta literatura tenemos un fragmento de La Celestina que narra el momento en que esta consigue que Melibea se enamore de Calisto, y el Romance de el enamorado y la muerte, que cuenta la trágica historia de dos amantes a los que separa la muerte.

Literatura italiana.

La literatura italiana es la producción literaria que se ha desarrollado en idioma italiano, en latín, en sicilano, en toscano, y, en menor medida, en otros idiomas y dialectos autóctonos.
Al contrario que otros países, Italia no tenía antiguas leyendas, ni poemas épicos o sátiras sobre las que fundamentar una literatura propia; por ello, los primeros temas de su literatura procedieron del extranjero. Los italianos se contentaron con traducir y resumir los romances franceses.
El latín no desapareció en Italia. El uso de la lengua vernácula en la literatura italiana fue inicialmente escaso, y estuvo precedido por dos periodos de literatura italiana en lenguajes extranjeros, sobre todo franceses. Hubo muchos italianos que escribieron en provenzal, sus poemas sobre el amor y la muerte acostumbraron a la gente y a los cortesanos a escuchar nuevos sonidos y nuevas armonías. Al mismo tiempo, la poesía épica se escribía en un lenguaje mezclado, un dialecto italiano basado en el francés: las palabras híbridas presentaban un tratamiento de los sonidos de acuerdo a las reglas en ambos lenguajes, con raíz francesa y finales italianos, pronunciándose de acuerdo a las reglas latinas. En resumen, el lenguaje de la poesía épica pertenecía a ambas lenguas.
El francés dio paso gradualmente al italiano nativo. La hibridación resurgía a veces, pero no volvió ya a predominar. Estos escritos, denominados mixtos, fueron los precedentes inmediatos de la aparición de obras puramente italianas.
Este desarrollo temprano, sin embargo, fue simultáneo en toda la península, variando solamente la temática elegida.

La escuela siciliana.

El año 1230 marca el comienzo de la "Escuela Siciliana" y el inicio de una literatura que muestra ya rasgos más uniformes. Su importancia radica más en el lenguaje (la creación del primer italiano estándar) que en su temática: una canción de amor que imita en parte a la poesía provenzal, importada en el sur de Italia por los normandos y suevos. Esta poesía se diferencia de su equivalente francés en el tratamiento que se le da a la mujer, más platónico que erótico.

La literatura religiosa del siglo XIII.

En el S. XIII se produjo en Italia un resurgir de la religiosidad, con la creación de las órdenes religiosas de los Dominicos y los Franciscanos.
A este movimiento religioso le siguió un fenómeno literario, el drama religioso. En una época turbulenta de enfrentamientos políticos y de escándalos de la Iglesia, estimularon la formación de la Compañía de Disciplinantes, los cuales, como penitencia, se azotaban a sí mismos hasta cubrirse de sangre, mientras cantaban loas (laudi) de forma dialogada entre ellos. Estos laudi, directamente relacionados con la liturgia, pueden considerarse un primer ejemplo de representación teatral en lengua vernácula. Estaban escritos en dialecto de Umbría, en versos de ocho sílabas. Su desarrollo, sin embargo, fue muy rápido. Hacia el final del siglo XIII aparecieron las Devociones de Jueves y Viernes Santo, que mezclaban la liturgia con el teatro, y que más tarde evolucionarían a la forma definitiva del teatro religioso de los siglos siguientes.

La literatura toscana en el siglo XIII.

En el S.XIII Toscana estaba en una situación excepcional. El dialecto toscano que por entonces se hablaba se asemejaba mucho al latín, y de hecho este dialecto se convertiría posteriormente en el lenguaje casi exclusivo de la literatura italiana, pues ya a finales de ese siglo se le consideraba superior al resto de los dialectos.
En Toscana también hubo una poesía amorosa, una escuela de imitadores del estilo siciliano, pero su originalidad literaria se basó sobre todo en la poesía de carácter humorístico y satírico.
En el S.XIII se escribieron también varios grandes poemas alegóricos. Estos poemas hoy en día no se estudian por su importancia literaria, sino por su contexto histórico.

Primeros escritos italianos en prosa.

La prosa italiana escrita en el siglo XIII es tan abundante y variada como su poesía. Los primeros ejemplos datan de 1231, y consisten en pequeños avisos sobre entradas y gastos. Por aquel entonces todavía no había rastro de prosa literaria en italiano, aunque sí lo había en francés.
Tras las composiciones originales en la lengua de Oïl llegaron traducciones y adaptaciones de obras en esa misma lengua: algunas narraciones moralizantes basadas en leyendas religiosas, algunos relatos cortos sobre antiguos caballeros de la tabla redonda, traducciones de los Viajes de Marco Polo y del Tesoro de Latini. Al mismo tiempo aparecieron traducciones de obras morales y ascéticas en latín, historias y tratados de retórica y oratoria.
El siglo XIII fue una época rica en cuentos y fábulas. Una colección llamada Cien relatos antiguos contiene historias recogidas a partir de muchas fuentes: tradiciones asiáticas, griegas, historias medievales, leyendas de la Bretaña, Provenza e Italia, la Biblia, tradiciones locales italianas y antiguas mitologías. La peculiaridad del libro es que sus historias son muy cortas, y parecen ser simples esbozos o guías que debían ser completadas por el orador conforme las fuera narrando.
En general los escritos italiano en prosa del siglo XIII tienen poca originalidad, y son un pálido reflejo de la mucho más rica y legendaria literatura francesa.


Como ejemplo de esta literatura, tenemos un poema de Petrarca titulado Soneto a Laura en el que el poeta expresa su desesperación ante el sentimiento amoroso y los cambios de actitud que causa en él, y una parte de una traducción de El libro de las maravillas.












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